La formación profesional del diseñador gráfico está conformada principalmente por los conceptos gráficos que se manifiestan en la composición y la comprensión de la percepción como herramienta principal en la captación de las ideas y conceptos.
Para los diseñadores, la composición gráfica es primordial, porque permite el desarrollo de una sensibilidad especial al organizar los elementos de diseño sobre el formato. En tal sentido podemos comprende que COMPONER es ORGANIZAR, partiendo de un concepto previo que nos conduce a la comprensión de una idea. Existen algunas reglas que se aplican a este tipo de composición y que durante el desarrollo de la profesión gráfica fue tomada de las Bellas Artes, partiendo de los principios compositivos que se utilizaban para la pintura y la composición plástica.
Es sin duda algo importante comprender que el origen de la teoría proviene de ahi, más se ha convertido en un apartado particular para el diseño por su función más lógica y comunicativa-funcional. Es decir, que mediante la composición gráfica deberíamos dejar plasmada una idea clara de lo que se habla -con o sin palabras- mediante el uso de las imágenes, la tipografía o el color. Si a esto le agregamos el hecho de que las leyes compositivas afectan la percepción del todo que se muestra, es decir la unidad GESTALTICA que representa la obra o la composición gráfica, debemos dejar por momentos algunos aspectos creativos que son asociados con la libertad de creación, para jerarquizar la información que se necesita destacar, mostrar o transmitir.
En los proyectos de diseño no siempre tendremos la libertad de componer libremente, porque en muchos casos trabajaremos con productos determinados que responden a ciertos criterios de mercado que lo hacen potencialmente comercial, que la venta se produzca y no simplemente que predomine al estética. Por lo tanto las composiciones gráficas deben apuntar principalmente a resolver los problemas de percepción visual: tensión, equilibrio, balance, dinamismo, estabilidad, contraste, unidad dentro de la variedad, proporciones, entre otros y en segundo lugar debe orientarse a resolver algo que no es meno importante: la funcionalidad. Si el problema de diseño es un cartel de una obra de teatro o un exposición, no debe olvidarse el fin para el que estará hecho el cartel, el formato, el sistema de reproducción, el formato, entre otros.
De todo ello depende que pueda resolverse el problema de diseño con una propuesta adaptada a la realidad del objeto diseñado: función y forma combinados. Es así como, durante la formación de los primeros años o semestres de las escuelas de diseño encontraremos asignaturas destinadas al desarrollo de este tema, que en cierta manera difiere de la composición plástica, aún cuando parta de muchos principos comunes. Lo primero que hay que comprender es qué es la composición y para qué sirve. Cómo afecta el formato la composición y cuál es la estructura interna del mismo, entendiendo cómo afecta ésta a los elementos compositivos. Posteriormente es primordial entender los elementos de composición, que comienzan con los elementos conceptuales: punto, línea y plano. Estos elementos son los que hacen posible que exista la composición.
Con el desarrollo de ejercicios orientados al desarrollo de los diferentes problemas perceptivos como figura y fondo, ambigüedad, cerramiento, etc el estudiante conoce los diversos efectos que se producen al utilizar estos conceptos. Las leyes compositivas, son el conjunto de normas -que aunque no son absolutas- que determinan la manera en que puede ser percibida la composición por el espectador. Un punto en medio del plano básico, una línea fuera del centro, el centro óptico ubicado arriba y a la izquierda en vez del tradicional centro, son técnicas que nos permiten dar dinamismo a la composición y romper con la simetría y la rigidez visual. El tipo de composición dependerá directamente de las necesidades del cliente.
Un folleto, un afiche, un pendón, la portada de un CD, de un libro, todo requiere composición. Son todos formatos que utilizan elementos gráficos, con mayor o menor grado de complejidad, con mayor o menor contenido de infomación, pero en definitiva elementos que se ORGANIZAN sobre un espacio determinado que llamamos FORMATO. El desarrollo de una composición puede tener diferentes resultados, porque el diseño no es una respuesta única, depende principalmente del entorno cultural y el potencial creativo del diseñador. Dos personas, resuelven el mismo problema de composición de forma diferente, a veces completamente diferentes. Dependerá del desarrollo conceptual y el enfoque que se utilice para ello, a parte de las destrezas que tenga el diseñador con el manejo de los elementos y el grado de sensibilidad que desarrolle: lo que llamamos en pocas palabras, sentido estético.Eso que hace que se vea "bello" y sea una pieza visual que atrape al ojo continuamente... "the eye candy".
A mis estudiantes les recomiendo siempre, en primer lugar romper con los paradigmas visuales a los que estamos acostumbrados y desarrollar composiciones que rompan con los esquemas rígidos a los que estamos acostumbrados día a día para crear composiciones más dinámicas y atractivas, lo que garantiza en cierta medida que será visto con mayor interés. Y a nivel de bibliografía se pude mencionar un par de libros que han sido parte importante de la teoría de la composición: Punto y Línea Sobre el Plano, de Kandisnky y Sintáxis de la imagen de D.A. Dondis, donde se explican de forma plastica y de forma científica, con un enfoque sicológico de la percepción, lo que son los elementos compositivos, su interrelación y los diferentes aspectos visuales del formato compositivo.
Lic. Daniel Ghinaglia / diseñador gráfico / comunicador social. Ccs-venezuela
El ausentismo en las redes sociales es el mejor escondite para las empresas.
Por L.D.G. María Cecilia Escobar Macías
Recientemente se publicó en Internet, que Twitter genera alrededor de 300 mil usuarios al día y Facebook cerca de 600 mil, lo cual demuestra la relevancia de estos medios en la actualidad y su gran potencial como medio informativo. Sin duda las redes sociales son los medios en boga para que las marcas establezcan comunicación con sus públicos, si se pretende que todos te encuentren y vean lo que haces, tienes que estar ahí, recuerda que en diseño y publicidad lo que no se ve, no existe en la mente del público.
Los medios y formas de interactuar han cambiado y las empresas necesitan retroalimentarse de sus consumidores, ¿cómo saber lo que se espera de mi empresa, si no cuento con los canales adecuados para escucharlos?
La vieja forma de comunicación unidireccional es cosa del pasado, ahora muchas de las estrategias de comunicación están trazadas por los mismos consumidores, recordemos que la web 2.0 los ha convertido ahora en prosumer (productores y consumidores de información).
Por lo que muchas marcas en cualquier género, han comprendido esta transformación y la han adaptado exitosamente en sus empresas, basta con mencionar la campaña de Barack Obama, que supo sacar provecho de la red para estar en comunicación con sus seguidores e informarlos sobre sus acciones y a la vez conocer sus inquietudes para hacerlos partícipes y predicadores al propagar su campaña a través de un sitio en Internet en donde se publicó cualquier aportación de apoyo desde carteles, pinturas, textos, etc… con la finalidad de atraer a nuevos votantes.
De ahí la importancia de que las empresas cuenten con el servicio de un community manager que gestione la comunicación en las redes sociales. Muchas empresas crean cuentas en las redes pero no les dan seguimiento y sólo en algunos casos se limitan a contestar a aquellos comentarios que contienen una opinión negativa sobre su empresa, más ésta reacción no debería darse así, los seguidores merecen una respuesta cuando emiten comentarios positivos, generen un “me gusta” o planteen sus dudas y sugerencias, hay que recordar que pueden ser nuestros mejores aliados para ganar clientes y estimular reputación positiva hacia la empresa.
Las redes sociales son los oídos y voz de la empresa, por ellas se enteran de lo que se dice de ella, pero a su vez transmite su pensamiento.
Si entendemos esto y estamos abiertos a aplicarlo en las empresas, lograremos sobrevivir, se trata de subirse en este tren y no quedarse parado viéndolo pasar con otras marcas viajando en él.
Las redes sociales no son medios para vender, son medios para que conozcan el alma de la empresa, la filosofía y su aporte social, se trata de generar reputación positiva y de mostrar el interior, no es el medio tradicional para ser superficial en el cual sólo se expone lo qué se hace, las redes sociales nos dicen cómo lo hacen.
Si Procter & Gamble hubiera contado con este medio para limpiar su imagen y restaurar su reputación, cuando se vio severamente afectada por la demanda interpuesta por sus empleados, porque supuestamente su logosímbolo emitía mensajes satánicos, ¡cuánto dinero se hubiera podido ahorrar, al aclarar en el momento, éstas acusaciones ante sus clientes, socios y proveedores! Sin duda mucho dinero, tiempo, pero sobre todo hubiera podido minimizar el daño ocasionado a su imagen, ya que restaurar una mala imagen es el precio más caro que una empresa desearía pagar.
Por todo esto se debe procurar contar con los medio necesarios para establecer comunicación con los públicos, y en la actualidad las redes sociales definitivamente son los medios indispensables para lograrlo, es una buena oportunidad de estar presente en la mente de los clientes y tener notoriedad y resonancia de nuestra marca, solo es cuestión de cuidar los mensajes que se emiten.
Recordemos que:
“En la red una persona o empresa se valora por la calidad de los mensajes que publica.”