Reflexiones para la buena captación de clientes.
Como diseñador gráfico, siempre me ha gustado pensar que los proyectos no caen del cielo, creo no sólo en la importancia de realizar un buen trabajo para nuestros clientes, si no en el concepto de fidelización de los mismos.
Hoy por hoy el diseñador gráfico no es sólo un experto que cubre unos aspectos meramente gráficos. La figura del diseñador gráfico a trascendido o debería trascender a algo más. En este artículo presento varias reflexiones sobre el proceso de captación y fidelización de clientes, para convertirnos en asesores reales, a los que el cliente acude buscando un “socio” en su proyecto particular. Por este motivo creo en el creativo que virtualmente se empapa de cada proyecto, consiguiendo así tener una percepción real de las necesidades del cliente y a la vez convirtiéndose en un “nómada” empresarial que al paso de los años y de diversas experiencias, conocerá realmente las necesidades de cada proyecto incluso antes de realizar un briefing sobre el mismo.
Podemos dividir a los clientes por el tipo de captación:
- Por referencias: Es un cliente más habitual del que, en principio, se puede imaginar, sobre todo en el proceso de consolidación de la empresa. Este cliente ya te conoce, por lo tanto podemos esperar que existe de mano una confianza previa, que sin duda tendremos que reforzar con nuestro trabajo.
- Casual: El cliente busca servicios en diversos medios generalistas o especializados, en los que sin referencia alguna consulta nuestros servicios. En este caso debemos realmente deslumbrar, sin perder nuestra dignidad y por supuesto sin permitir que el cliente tome el control con amenazas de competencia, tanto a nivel de precios como de calidad en los trabajos. No olvidemos que nosotros tampoco tenemos referencias del cliente, así que debemos entender que aunque nosotros proporcionamos un servicio, este sólo se llevara a cabo con un esfuerzo mutuo de entendimiento.
- El buscado: El diseñador busca al cliente. Este tipo de cliente surge, generalmente, de una proyecto auto encargado por nosotros mismos, y tiene la función de cliente – esponsor, así que debemos esforzarnos expresamente en que el cliente se implique en el proyecto, por que realmente le interesa como valor añadido para su empresa. Cuento más sinceros seamos a la hora de plantear las ventajas del proyecto más agradecido se mostrará el cliente y viceversa.
- El concurso: La empresa compite con otras para la consecución de un proyecto. Este es el momento en que realmente debemos de arriesgar pues el mero hecho de la competencia y de los recursos invertidos para un fin incierto, solo se verán recompensados si realmente destilamos creatividad por todos nuestros poros. Por supuesto no voy a entrar en consideraciones sobre lo apropiado o no de los concursos, pues, hoy por hoy todos sabemos que la ética de nuestra profesión nos obliga a participar sólo en concursos limpios y que trabajen con diseño remunerado para evitar así el concepto de determinadas instituciones y empresas de mil ideas a precio de una.
Dependiendo de a que patrón pertenezca el cliente, su grado de fidelización y compromiso con tu empresa será diferente, pasando de un cliente favorable a la mutua colaboración, como es, el que viene por referencias, a uno casual o buscado en el que el esfuerzo para su captación puede variar en forma considerable, o un concurso en el que lo aséptico de la captación, estriba en la propia calidad del proyecto.
- Ante cualquiera de estos patrones, nuestro comportamiento a de ser de auténticos profesionales de los servicios que ofertamos, creando siempre un ambiente distendido pero serio en el que el cliente se sienta respaldado por un posible colaborador en su proyecto.
¿Qué espera de nosotros un cliente?
Un cliente acude aun diseñador gráfico, en la mayoría de los casos, por tener unas necesidades creativas y técnicas, de las que no dispone en su propia empresa.
Nuestra responsabilidad como diseñadores gráficos es la de escuchar esas necesidades y conducir al cliente hacia el mejor camino para su empresa, no olvidemos que su éxito es el nuestro, así, que desde el principio de la relación debemos ser sus aliados, e interesarnos por todos los detalles del proyecto para el que acuden a nosotros.
Es muy importante cuidar especialmente la primera entrevista, la 1ª impresión importa, y muchas veces hasta la resolución del proyecto, es la única entrevista que realizamos con el cliente, así que es muy importante que mostremos un grado alto de interés en el proyecto y aprovechemos la ocasión para empaparnos de la experiencia de cada cliente en cada ramo, de forma que a lo largo del tiempo conozcamos el mayor número de negocios, convirtiéndonos, en verdaderos expertos en empresas de todos los tipos.
Después de todo sin encargo no hay diseñador así que convido a todos mis colegas del mundo a trabajar sobre todo con mucho respeto hacia todos los que trabajamos en este mercado cada vez más saturado y lleno de incoherencias.
Toño Velasco. 5 de Junio de 2008
info@tonovelasco.com
Reflexiones
para la buena captación de clientes
Como
diseñador gráfico, siempre me ha gustado pensar que los proyectos no caen del
cielo, creo no sólo en la importancia de realizar un buen trabajo para nuestros
clientes, si no en el concepto de fidelización de los mismos.
Hoy
por hoy el diseñador gráfico no es sólo un experto que cubre unos aspectos
meramente gráficos. La figura del diseñador gráfico a trascendido o debería
trascender a algo más. En este artículo presento varias reflexiones sobre el
proceso de captación y fidelización de clientes, para convertirnos en asesores
reales, a los que el cliente acude buscando un “socio” en su proyecto
particular. Por este motivo creo en el creativo que virtualmente se empapa de
cada proyecto, consiguiendo así tener una percepción real de las necesidades
del cliente y a la vez convirtiéndose en un “nómada” empresarial que al paso de
los años y de diversas experiencias, conocerá realmente las necesidades de cada
proyecto incluso antes de realizar un briefing sobre el mismo.
Podemos
dividir a los clientes por el tipo de captación:
- Por
referencias: Es un cliente más habitual del que, en principio, se puede
imaginar, sobre todo en el proceso de consolidación de la empresa. Este cliente
ya te conoce, por lo tanto podemos esperar que existe de mano una confianza
previa, que sin duda tendremos que reforzar con nuestro trabajo.
- Casual: El
cliente busca servicios en diversos medios generalistas o especializados, en
los que sin referencia alguna consulta nuestros servicios. En este caso debemos
realmente deslumbrar, sin perder nuestra dignidad y por supuesto sin permitir
que el cliente tome el control con amenazas de competencia, tanto a nivel de
precios como de calidad en los trabajos. No olvidemos que nosotros tampoco tenemos
referencias del cliente, así que debemos entender que aunque nosotros
proporcionamos un servicio, este sólo se llevara a cabo con un esfuerzo mutuo
de entendimiento.
- El buscado: El
diseñador busca al cliente. Este tipo de cliente surge, generalmente, de una
proyecto auto encargado por nosotros mismos, y tiene la función de cliente –
esponsor, así que debemos esforzarnos expresamente en que el cliente se
implique en el proyecto, por que realmente le interesa como valor añadido para
su empresa. Cuento más sinceros seamos a la hora de plantear las ventajas del
proyecto más agradecido se mostrará el cliente y viceversa.
- El concurso:
La empresa compite con otras para la consecución de un proyecto. Este es el
momento en que realmente debemos de arriesgar pues el mero hecho de la
competencia y de los recursos invertidos para un fin incierto, solo se verán
recompensados si realmente destilamos creatividad por todos nuestros poros. Por
supuesto no voy a entrar en consideraciones sobre lo apropiado o no de los
concursos, pues, hoy por hoy todos sabemos que la ética de nuestra profesión
nos obliga a participar sólo en concursos limpios y que trabajen con diseño
remunerado para evitar así el concepto de determinadas instituciones y empresas
de mil ideas a precio de una.
Dependiendo
de a que patrón pertenezca el cliente, su grado de fidelización y compromiso
con tu empresa será diferente, pasando de un cliente favorable a la mutua
colaboración, como es, el que viene por referencias, a uno casual o buscado en
el que el esfuerzo para su captación puede variar en forma considerable, o un
concurso en el que lo aséptico de la captación, estriba en la propia calidad
del proyecto.
Ante
cualquiera de estos patrones, nuestro comportamiento a de ser de auténticos
profesionales de los servicios que ofertamos, creando siempre un ambiente
distendido pero serio en el que el cliente se sienta respaldado por un posible
colaborador en su proyecto.
¿Qué
espera de nosotros un cliente?
Un
cliente acude aun diseñador gráfico, en la mayoría de los casos, por tener unas
necesidades creativas y técnicas, de las que no dispone en su propia empresa.
Nuestra
responsabilidad como diseñadores gráficos es la de escuchar esas necesidades y
conducir al cliente hacia el mejor camino para su empresa, no olvidemos que su
éxito es el nuestro, así, que desde el principio de la relación debemos ser sus
aliados, e interesarnos por todos los detalles del proyecto para el que acuden
a nosotros.
Es
muy importante cuidar especialmente la primera entrevista, la 1ª impresión
importa, y muchas veces hasta la resolución del proyecto, es la única
entrevista que realizamos con el cliente, así que es muy importante que
mostremos un grado alto de interés en el proyecto y aprovechemos la ocasión
para empaparnos de la experiencia de cada cliente en cada ramo, de forma que a
lo largo del tiempo conozcamos el mayor número de negocios, convirtiéndonos, en
verdaderos expertos en empresas de todos los tipos.
Después
de todo sin encargo no hay diseñador así que convido a todos mis colegas del
mundo a trabajar sobre todo con mucho respeto hacia todos los que trabajamos en
este mercado cada vez más saturado y lleno de incoherencias.
Toño
Velasco. 5 de Junio de 2008
info@tonovelasco.com